martes, 29 de junio de 2010
Flaytómetro mundial
1.- Teñir al perro con los colores de Chile. Con cueva lo ha bañado alguna vez en el grifo de la esquina.
2.- Comprarle ropa interior a la señora que diga “te quiero ver Chupete y la concha de tu hermana”. Eso no lo va a convertir en el Antonio Banderas de la seducción.
3.- Usar calzoncillos con el lema “El Niño Maravilla”. En especial, si en la camiseta lleva impresa “La Mano de Dios”.
4.- Decir “estoy pa’ la vuvuzela”, sólo para parecer informado.
5.- Bautizar al cabro chico “Boseyur”. Ese es un apellido, no insista.
6.- Dejar que el perro le langüetee los pies durante los partidos, para que se le quiten los hongos.
7.- Hacerle un corte “sopaipilla” al gato como manda para que Chile pase a la segunda fase y, de pasada, quede igualito al dueño.
8.- Invitar al familión a celebrar al “Burguerstaiguer” King.
9.- Salir a festejar a la plaza del barrio y volver a la casa con farol nuevo para el patio de atrás.
10.- Tener una foto tamaño natural de Bielsa en el comedor, para tomarse fotos con el Loco. Aprenda de otros: Si el profe no lo pesca, no lo pesca nomás.
11.- Colgar a los transeúntes y después abrazarlos por el triunfo histórico.
12.- Musicalizar el “Vamos Chilenos” con puros chanchos o eructos.
El final de la aventura
Fue mucho tiempo. Y faltó fútbol en ese período larguísimo. Nos conformamos jugando una pichanga de 6 por lado, seguimos a equipos ajenos en 2002 y 2006. Tan raro fue, que en la final de Corea-Japón hubo muchísima gente en pelota sacándose una foto en vez de seguir el partido. Estábamos muy en otra cosa.
Ese día, que recuerdo heladísimo y trivial, nadie sabía quién era Gary Medel o Arturo Vidal. Quizás alguno, pero ese que sabía tampoco tenía claro que podrían ser titulares contra España o Brasil. Nadie se imaginaba a Fabián Orellana haciéndole un gol digno de academia a la selección de Argentina. Marcelo Bielsa resume, quizás con algo de innecesaria devoción (pero ¿qué devoción puede ser mesurada y proporcional?), todos los méritos reunidos en 4 años y exhibidos en Sudáfrica en poco más de 10 días. Y ya se acabó.
Seguiremos, en cuartos y posteriores, a otros equipos. Sin embargo la experiencia de algo que se acaba, y que quisimos tan legítimamente que durase unos días más, es indesmentible. La charla futbolera reclama ahora algo más que la consigna patriotera o el insulto ramplón. Más bien nos toca observar y apuntar ideas a la altura de un retorno a los mundiales tan esperado como doloroso. No quiero volver a esperar 12 años más. Algo habrá que aprender.
sábado, 26 de junio de 2010
Fin de semana corto
La prueba con España no salió bien, porque perdimos, pero principalmente porque nos dañamos. Perder por diferencia de 1 gol, clasificando, no puede verse como un error ni como un fracaso. Puede verse como lo esperado. Ya está. Lindo sería darle un palo al gato ante un grande, pero no salió esta vez.
Pero jugar con 10, perder la cabeza por 20 minutos y llenarse de amarillas, quedar con 2 suspendidos y además bajoneado, eso hay que dejarlo en el registro de los errores. Aún no hemos jugado suficientes partidos de primer nivel como para saber manejarlos. Pero ya tenemos uno más, y mejor será que saquemos conclusiones pronto, porque el lunes ya estamos otra vez jugando un partido de primer nivel.
Recuperamos a Carmona. Mati está disponible. Esperemos que Chupete pueda estar para hacer daño en el arco. En la defensa tenemos a Isla, Vidal y Jara, pero falta reemplazo para el último hombre. ¿Pablo Contreras? No quiero pensar que Chupallita tenga que estar.
viernes, 25 de junio de 2010
Clasificar perdiendo
Estoy seguro que en el futuro sólo se recordará lo más importante. Chile, con sus errores y sus ventajas, propuso un partido abierto, perdió 1 jugador por la torpeza de ser a fin de cuentas un principiante en el fútbol ofensivo (nunca nos avergoncemos de esto) y luego buscó reparar sus errores YENDO ADELANTE.
Quizás el futuro nos demostrará lo mucho que falta aprender para llegar a ser un equipo de primer orden, quizás nunca ocurra este aprendizaje. No obstante siento legítimo orgullo por Gary Medel, por Jean Beausejour, por todos los jugadores. Sus errores se parecen a los nuestros. Sus méritos en cambio son ejemplares. Me gustaría estar en un estado de inspiración y éxtasis, pero este equipo nos acostumbró en 3 años a querer más. Por eso, gracias cabros. Gracias por la convicción de poner más atacantes cuando estábamos con 10. Gracias al entrenador por algo que no logro definir todavía, pero que esta ambivalencia reemplaza muy bien.
jueves, 24 de junio de 2010
De esto se trata con los campeones de Europa.
Hay que olvidarse de la lógica y de los palmarés. Eso existe solo para algunas cosas. Esto se trata de comprender algo que no van a tener tiempo de poderse plantear de nuevo en sus (putas) vidas. Se trata de mirar de reojo como la cancha se abre y por ahí imaginarse que pasa el balón. Se trata de juntarse en el medio y correr más que nunca en sus vidas, pero todos a la vez. Se trata de dejar pasar a Beausejour y correr, correr, correr. En fin, se trata de presionar con 5 cada pelota y de correr a los espacios libres para que Medel o Isla hagan rodar la pelota a los pies de Sánchez.
Si sólo comprenden eso, se repetirá el impresionante comentario de Basile en la post de Chile-Argentina: “habían chilenos por todas partes y era imposible pasar”.
No espero menos que eso. Y por ahí pasa el partido frente a España.
(con dedicatoria especial para Mark González, Arturo Vidal, Marco Estrada y Jorge Valdivia).
miércoles, 23 de junio de 2010
El tema es "Chile La Roja", por el grupo irlandés man/woman/child
I was on fire, about to retire
Something came up, they pulled me back in
You think you've moved on, but the past is coming back again
Phone call, big fall, pattern doesn't match at all
I was your bird, you had let me escape
I was born to be rich, so I flew far away
You should check out the size of my brand new cage
(We've got) Suazo, (we've got) Bravo...
Valdivia, Maldonado,
Jara, Vidal,
Tello, Gonzalez...
Here we go! Chile takes the ball, the crowd explodes.
And in the stands, the fans keep chanting, "Goal!"
Because in their hearts, they know this is their game
For years they've been ignored but not today
Jet black contract, looking for my mom and dad
I can't believe all the things I have seen
This city has changed since I last came to check on her
The people are nice, but I feel like a visitor
Good man, tough jam, looking for the promised land
I would have lied, would have died to be known
Throw my keys to the dogs as they toss me their bones
I bitch all the time but it's worse when they leave you alone
Suazo, (we've got) Bravo,
Valdivia, Maldonado,
Jara, Vidal,
Tello, Gonzalez...
Here we go! Chile takes the ball, the crowd explodes.
And in the stands, the fans keep chanting, "Goal!"
Because in their hearts, they know this is their game
For years they've been ignored but not today
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martes, 22 de junio de 2010
Los campeones son ellos
Lo dijeron en el mundial del 82 (y se quedaron en 8vos). Lo dijeron con Raúl, hasta que Raúl jubiló chocando con la historia frustrante de la selección española.
Tenemos la base del Madrid, dijeron tantas veces. Como el Madrid, cuando había que sellar un triunfo les pesó todo. Somos el Barcelona, campeón de todo: ya, pero en cada encarnación les faltó Ronaldinho, Cruyff, y hoy les falta Messi.
Somos campeones de Europa, dicen hoy. Perdieron con Suiza igual.
Nosotros los chilenos no existimos, somos reservas, jugamos en segunda división, venimos a préstamo, somos el 5° extranjero. Así que si les llegamos a ganar (y de pasada quedan fuera) no pueden imaginarse el pedazo de fiesta que vamos a hacer.
Las historias de la primera fase que alguien debería escribir
La pura traducción del insulto ya es una crónica. El tarot de Domènech, la mediocridad imparable del campeón del 98, la secreta culpa de haber clasificado con una mano de Henry, la banca llena de tesoros y la cancha llena de escombros, son argumentos secundarios fascinantes.
2. Corea del Norte: un equipo de otro mundo
El delantero que llora con el himno; los hinchas arrendados a China; los 4 jugadores fugados de la concentración (¿es cierto?) y una boleta indigna 7-0 zapatero.
3. El arquero Green: cuando te comes un gol, te lo tienes que comer entero.
¿Por qué quiso ser arquero? ¿Qué tipo de lapsus es ese empate 1-1? ¿Jabulani es algo que todo lo explica?
4. Messi-Maradona: matar al padre
Mientras el Diego (el padre) sea la estrella del equipo argentino, Messi (el hijo) no podrá firmar su consagración. La pregunta sin responder es cuándo Messi va a rebelarse. Cuándo decidirá enterrar vivo al mito de D10S para asumir su investidura.
lunes, 21 de junio de 2010
Contra todos

Colegas, tenemos un tremendo equipo y un gran entrenador.
viernes, 18 de junio de 2010
Ratas
Saco a España del grupo de roedores carroñeros, porque perder con Suiza no fue un asunto de ratoneo, sino de desidia y relajo. Saco a México porque es poca capacidad, no poca voluntad.
En un mundo justo, ninguno de ellos pasaría de ronda. En cambio, es probable que el campeón del mundo (este mundo, el que no es justo) llegue a la final ratoneando, cometiendo pocos errores, trabando, empujando, marcando uno de pelota parada y echándose atrás.
Equipos como Argentina, España o, modestamente, Chile (nombro también a Uruguay y a EEUU) podrán tener más o menos fortuna, más o menos capacidad o carácter. Pero nunca les diga ratones.
jueves, 17 de junio de 2010
El exitismo místico de Argentina
Exitista (adj. masc./fem.): persona que sólo evalúa las cosas en función de su cercanía con el éxito.
Éxito (sust.): 1. Idea fantasmal e imprecisa consistente en huir del fracaso. 2. Programa de mediodía conducido por José Alfredo Fuentes.
Los chilenos, gruesamente, nos convertimos en un pueblo exitista. Habrá quien no, sobre todo los que más atención le prestan al fútbol. Menos mal que Bielsa no es ni chileno ni exitista. Pero es un exitismo inocente y bobo. El exitismo virginal del que sueña con el momento de descartucharse, visualiza proezas que no ha hecho (ni hará) y, en el fondo, está profundamente convencido que si sigue tan casto será que nadie lo mira o que la halitosis no tiene cura.
Los argentinos, por contrapartida, han sabido ser campeones del mundo. ¿Por qué llamarles exitistas entonces? Porque se rinden, con la ingenuidad que nunca tienen , ante un equipo que gana. Aceptan y aplauden victorias cuyos cimientos son de jalea, siempre y cuando esto permita el desahogo y la repetición: Messi es el nuevo Maradona, Higuaín es el nuevo Batistuta. No importa que hace 4 días pensaran todo lo contrario. Es un exitismo animista, que cree en las reencarnaciones budistas con la variante que el reencarnado puede incluso estar vivo. Místico, porque el mérito de todo estaría en el carisma inmaterial del Diego, que nadie -ni siquiera los propios argentos- son capaces de ver, pero que todos sienten.
Que quede claro: me gusta el juego ofensivo de Messi y Tévez, y a la vez admiro a los argentinos, sobre todo cuando no son exitistas ni místicos. Digo más: ojalá el equipo que hoy le hizo 4 a Corea del Sur sea campeón. Lo que no podría aceptar con la misma alegría es que un campeonato se obtenga sobre la base del carisma, la reencarnación, el milagro del talento. Cosas que no existen, ideas que sirven para ocultar que si no fuera por la enorme generosidad de los cracks que tienen, el mitológico Maradona quedaría en evidencia.
miércoles, 16 de junio de 2010
Una buena y otra como el p***
martes, 15 de junio de 2010
Bajar los brazos
Sin embargo, los mundiales son siempre iguales. Son mitos, obras de teatro con guión conocido: Austria siempre aburre, Holanda nunca gana una final, España sólo llega hasta cuartos, Brasil siempre hace goles imposibles, Italia siempre termina ganando aunque ratonee, Camerún siempre ilusiona con ser el nuevo Brasil, Argentina protagoniza siempre una tragedia (incluso si sale campeón), Chile se pierde penales (desde el Chato Subiabre a Caszely).
Un 17 de junio de 1982 ,Caszely tiró un penal afuera porque -él no lo sabe aún- no podía borrar con ese posible gol las penas del país, hubiera sido anotar a favor de un enemigo. El mismísimo Carlos Humberto Caszely en Alemania 1974 se fue expulsado (la 1ª roja de la historia) en su mejor momento porque sabía que la clasificación tenía una marca rara. Un partido fantasma, jamás jugado, culpa del golpe. Si todo lo otro hubiera salido bien, quizás nunca hubieramos estado en ese mundial. Ese es nuestro sino y nuestra mala suerte. El maracanazo fue un corte autoinferido, no tanto por viveza como por la certeza de vivir en un país que no merecía ganarle a Brasil ni a nadie hasta no haberle ganado a los milicos
¿Por qué esperar algo distinto hoy? Porque así como la mayor parte de las veces pasa lo que está escrito, otras veces los actores insisten en añadir algo nuevo. Este equipo no tiene culpas. ¿El puertordazo? No: ahí están Tello, Valdivia, Contreras. ¿La mocha con los pacos en Canadá? No: ahí están el Gary y Vidal. Los errores se arreglaron, las deudas se pagaron, las suspensiones se cumplieron. El trabajo se hizo, se sigue haciendo. No hay razón para el exitismo, que es la otra cara de la culpa. No hay razón para bajar los brazos. Vamos nomás.
lunes, 14 de junio de 2010
Buenos, hábiles y generosos
- Özil en Alemania hizo que Ballack fuera un recuerdo dulce, no una ausencia. Gran jugador.
- Gyan, de Ghana, puso dos pelotazos en los postes y echó adentro el penal. Su camiseta lleva el 3 y lo hace aún más singular.
- En un equipo talentoso aunque algo sobrado y latero como Holanda, Van Bommel puso carreras, pases sencillos, sorpresa. Y eso que viene desde más atrás.
- Park, el coreano del Manchester United, no tiene complejos, no tiene nervios y en cambio tiene un buen equipo a su alrededor que no lo carga de las neurosis que otros cracks deben cargar.
- Messi, que sí carga con un país en sus hombros, mostró que una copa del mundo podría valer este calvario mitológico. Un grupo de dificultad muy abordable lo puede ayudar.
domingo, 13 de junio de 2010
Valdivia y el Mati
Todo es incierto. Pero el desgarro de Suazo más la amigdalitis (¿si?) de Paredes abre una opción rara: repetir el esquema que en México nos dió tan malos resultados, pero que por otra parte tanto potencial tiene. Si entra Valdivia como centrodelantero una cosa es segura: no va a jugar de 9, sino de 10. Y el Mati, que sabe jugar con Valdivia, podría cargarse un poquito más al costado derecho y tirar diagonales. En el Azteca no resultó, pero de wings teníamos a Pajarito y Morales. Podría ser distinto.
Sumemos a eso que detrás de estos dos estaría Carmona acompañado de otro volante, pero no en posición de carrilero. Tello, Estrada e incluso el Chino pueden apoyar con lanzamientos más largos, dar opciones no sólo de desahogar a los defensas (siempre exigidos, los nuestros) sino de huir de las marcas sobre los enganches.
A la horita que se define ese rol: estaba para Pizarro. Enano traidor.
Me gusta un 4-2-2-2.
Un solo gol
Anote en la lista negra del mundial a Grecia y Australia. Los primeros por mezquinos y vergonzosamente ratones. Los segundos, por faltos de los méritos mínimos para estar en un mundial.
Para perderse en el olvido: la tristeza francesa, los uruguayos obtusos, el entumecimiento de los serbios, los errores argelinos, la torpeza de los nigerianos.
¿En cuál de estos grupos quedará Chile después del partido del miércoles 16 de junio?
viernes, 11 de junio de 2010
Los partidos fomes y los días buenos
Estoy honrado de poder ver otro mundial, pasarme rollos con los partidos del equipo nuestro o incluso sufrir con partidos ajenos. ¿Quién te dice que Eslovaquia o Argelia no entreguen el partido más lindo? Ok, poco probable, pero esa minúscula opción es mejor que cualquier otra (si el IPC de junio será alto, quién será el embajador en Argentina o si el informe que tengo que escribir va a ser bien recibido por sus improbables lectores). Un mundial es la cagá.
jueves, 10 de junio de 2010
Te quiero ver, te quiero ver
Los comerciales mundialeros multiplican la fórmula: Chile te quiero ver en tvn, pirulete te quiero ver, Paris te quiero ver, en el banco X te queremos ver, en este día del padre te quiero ver papá, en fin. Agota como toda repetición comercial. Es bruta y tonta como un gerente de ventas que no sabe cómo decirle a su gente: mi pega dependende ustedes y no sé cómo decirles eso.
Pero a uno lo que le conmueve es otra cosa: salir a la cancha del Centenario de Uruguay (la chuchada épica de Bonini fue en ese túnel) es un momento de locura. Un poco menos que jugar un mundial. Loco disponer de hora y media para una tarea que excede la vida misma (ganar a nombre de otros, especialmente unos que han ganado tan poco). Loco estar dentro de un uniforme que, como si fuera el teatro, exige comportarse a la altura de un personaje (ponerse la 3 de Elías, la 9 de Bam Bam, la 11 de Salas, la 10 de Leonel) que es, a su vez, un mito. Paredes, por ejemplo, tendrá que decirse a sí mismo: Esteban por lasrechuchas, te quiero ver loco.
Te quiero ver, la frase, es otra manera -una manera argentina- de decir lo que siempre se dice: vamos weones. Vamos mierda, no 'carajo'. Vamos conchetumadre, no 'tu hermana'. Los chilenos lo decimos con menos elocuencia y quizás esa es la parte del mito que nos interesa: ahora sabemos que hay que incorporar nuevas palabras.
(*) Bonini, en sentido estricto, es el principal entrenador del equipo. Bielsa sería el DT, que es otra cosa.
El puntero izquierdo

A propósito de lo que dice Olea en Deportes de El Mercurio de hoy*, me pongo a pensar quién tiene que ser el puntero izquierdo de la selección. Hasta hace un rato, tenía asumido que Beausejour debía serlo.
miércoles, 9 de junio de 2010
Y Bueno...

Cómo no, me parece que lo primero que debiéramos escribir aquí, es cuál cresta va a ser la formación titular de Chile para el partido contra los Catrachos? Y, luego, dar las razones de ello, considerando contra quiénes nos enfrentamos.








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